miércoles, 8 de junio de 2011

Los vidrios quebrados: Rock chileno en inglés

Desde que fue a mi primera tocata metalera que el tema de grupos chilenos cantando en inglés me incomoda. Me parece que no se enfrentan al desafío que significa cantar en un idioma distinto al que le dio vida al estilo en cuestión. Es cierto, el rock fue creado en inglés, y así nos ha llegado a Chile desde la década de los 50s. Es natural que se quiera reproducir ese tipo de música con todos sus códigos, pero insisto, eso implica no enfrentar el desafío, ya que existe la posibilidad de no salir bien parado.

Reconozco que el idioma inglés tenga varios beneficios a la hora de hacer rock. De partida tiene palabras monosilábicas y bi-silábicas por montones, cosa que da mucha libertad para acentuar frases y darles musicalidad. En este sentido el español vendría a ser cacofónico (así lo describió un amigo cuando hablábamos de este mismo punto). Si en inglés puedo decir "Run away" en tres sílabas, cuya pronunciación es, además, más cerradas y suave; en español debo decir lo mismo en seis: "salir corriendo". Y la "rrr" es sonora, como un motor encendiéndose, y la "c" es golpeada (a no ser que se pronuncie como en el norte de argentina o en Bolivia). Y aún así, la frase "salir corriendo" no tiene sentido sin el sujeto mientras que "run away" se entiende como usada en el modo imperativo. Por ende, en español tendría que agregar otra palabra más como "Quiero...salir corriendo" o "Debes... salir corriendo".

Luis Alberto Spinetta a finales de los años '60. Uno de los pioneros del rock argentino en español.


Los argentinos solucionaron prematuramente este problema. Durante la década de los '50 y '60 proliferaron las bandas nacionales que hacían música en inglés. Lo mismo ocurrió en Chile y Uruguay (por nombrar a nuestros referentes cercanos). Pero a comienzos de los años 70s la idea de hacer música en inglés comenzó a considerarse anticuada y hubo unos pioneros de la movida under (como Spinetta y Sui Generis) que cambiaron la tendencia aunque a una escala muy pequeña. Esto se masificó durante los años '80 cuando, producto de la guerra de Las Malvinas, el estado argentino prohibió la emisión de música en inglés en las radios locales. Ya sea por fuerza o por declaración de principios, en Argentina surgieron importantes y numerosas bandas de rock en español (Virus, Soda Stereo, GIT, Charly García, La Renga, etc). Impusieron un estilo. El rock argentino.

No obstante mi oposición a la música chilena (latina en general) en inglés, hubo importantes grupos que inauguraron la escena rockera en Chile. Uno de mis favoritos es Los Vidrios Quebrados, que aunque fue una de las pocas bandas que se adjudicó un nombre en español (junto a Los Picapiedras) hicieron música en inglés. Suenan anglo, tanto así, que en 1966 She'll never know I'm blue fue anunciada por primera vez en radio con una pregunta para los auditores: diga si esta banda es norteamericana o inglesa. Eran Los Vidrios Quebrados y todos eran chilenos con excepción del guitarrista hijo de padre irlandés (John Matthew O'Brien, quien se cambió el nombre a Juan Mateo).


En el libro "Prueba de sonido" de David Ponce, la banda discute sobre su decisión de cantar en inglés. O'Brien dice que lo natural era cantar en inglés, por la influencia de los grupos británicos sobre ellos, pero lo interesante hubiera sido hacerlo en castellano. "El legado habría sido más potente", declara. Héctor Sepúlveda (guitarra y voz) lo rebate: "En Chile predominaba la cultura folclórica y eso nos hizo darnos cuenta de que buscábamos otra cosa... El español estaba muy asociado a la música comercial, a la Nueva Ola, y lo que nos gustaba venía de Inglaterra... No teníamos un punto de referencia acá, ni en los grupos ni en la televisión".

Estoy de acuerdo tanto con O'Brien como con Sepúlveda. El legado habría sido más grande, pero rescato que para Sepúlveda cantar en inglés fuera una declaración de principios. Su primer y único LP "Ficciones" (1967) está poblado de canciones que se ubican al margen del sistema. Oscar Wilde habla en contra de la discriminación a los homosexuales. Like Jesus wore his own (Como Jesuscristo usó el suyo) y We can hear the steps (Se oyen los pasos) son canciones que apelan a una sensación de descontento generacional. Incitan la rebeldía. Llaman a cambiar los patrones atrofiados de una sociedad que parece no ver los problemas que padece. Tal como lo plantea Ponce en su libro, estas canciones me recuerdan a lo que Los Prisioneros harían 17 años más tarde con La voz de los '80 encabezando la lista de himnos.

Musicalmente, esta banda es catalogada como Rock psicodélico de los '60. Sus integrantes fueron Héctor Sepúlveda (guitarra y voz), Juan Mateo O'Brien (guitarra), Cristián Larraín (bajo) y Juan Enrique Garcés (batería). El año '68 se les unirían Eduardo Gatti y Fernando García (ambos guitarristas). Su sonido es limpio y armónicamente más complejo que el de las bandas coetáneas y coterráneas. Sus composiciones destacan más por su calidad que por su originalidad. La reminiscencia de su sonido al de las bandas inglesas que lideraron la evolución de rock son evidentes. Me llama la atención eso sí, que hubieran hecho esto tan prematuramente. En esa época conseguir buenos instrumentos en Chile no era fácil, menos tener clases de música popular. Y para qué hablar de grabar. Había un estudio y todo se hacía en una toma.

Foto: carátula del disco "Fictions" editado en 1967.

Lo que me gusta de ellos, es que más que imitar directamente, hacen guiños a sus ídolos. Varias canciones comienzan con una cita. Por ejemplo,en Both sides of love (Las dos caras del amor), el tema de igual nombre que el disco, comienzan a sonar los primeros acordes y da la impresión de que va a comenzar You've got to hide your love away, de The Beatles. Luego la canción toma un camino absolutamente distinto y debido al nombre del tema y al otro dedicado a Oscar Wilde, no puedo sino pensar que lo están haciendo apropósito. El disco ha sido pensado así (el disco ha sido pensado), para rendir tributo, no solo a sus héroes musicales, sino además a los que están llamando a cambiar el modo en que se piensa el mundo.

A pedido de mis lectores, dejaré aquí unos links para que los escuchen.






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